Amiga, hoy quiero decirte que Dios te ama con ternura

Dios te ama con ternura
Reflexiones desde la ternura hacia los hijos
Como una madre consuela a su hijo, así yo los consolaré a ustedes.
Con quienes lo honran, Dios es tan tierno como un padre con sus hijos
Hace unos días, tuve la oportunidad de visitar a mi hija y sus tres hijos. Mientras los observaba jugar, correr y reír juntos, me sorprendió la manera en que mi hija trataba a sus hijos: con ternura, paciencia y dedicación. Así mismo es como Dios te cuida con ternura.
Mi hija se tomaba el tiempo para escuchar sus historias, para abrazarlos cuando se caían, para enseñarles nuevas cosas y para simplemente disfrutar su compañía. Me conmovió ver cómo los pequeños confiaban en ella y se sentían seguros y amados en su presencia.
Mientras los observaba, pensé en cómo Dios nos trata a nosotros, sus hijos. Dios nos ama con ternura y compasión. Él se toma el tiempo para escucharnos, para secar nuestras lágrimas, para enseñarnos y para disfrutar nuestra compañía. A veces, puede parecer que Dios está lejos o que no nos escucha, pero la verdad es que Él siempre está presente. Al igual que esta mamá ama a sus hijitos, Dios nos quiere incondicionalmente y siempre está dispuesto a ayudarnos y a guiarnos en nuestro camino.
Incluso cuando nos equivocamos o tomamos decisiones equivocadas, Dios nunca nos abandona. Él está ahí para levantarnos cuando caemos, para corregirnos cuando nos equivocamos y para guiarnos en la dirección correcta.
Así es el amor de Dios hacia ti. Él te ama incondicionalmente y siempre está dispuesto a ayudarte y a guiarte en tu camino. Confía en Él, como los pequeños confían en mi hija, y verás que nunca te abandonará.